viernes, 16 de febrero de 2018

50 cosas sobre mi, ¡conóceme mejor!

Las colegas de twitter me han empujado a darme a conocer un poco más, a pesar de mis reticencias de dar datos tan personales, me sumo a su movimiento

dando alguna pista absolutamente irrelevante sobre mi misma, esperando no dar "TMI", o como me dicen a menudo "too much information".



¿Por donde empezar? Pues por 50 detallitos. Allá va la lista:

  1. Soy de aquí, de Madrid. Y sí, se dice así "de aquí, de Madrid" aunque te presentes en Laponia. 
  2. Tengo mi blog abandonado, pero intento cumplir semanalmente con mi entrada semanas en Labores en red.
  3. Soy documentalista, bibliotecaria y archivera, lo que toque según la ocasión.
  4. Considero que a veces es más importante saber dónde encontrar una información y a quién preguntar, que pretender saberlo todo.
  5. Cuando me preguntan cualquier cosa tiendo a recopilar información, soy muy capaz de haceros un dossier. 
  6. Aparte del inglés que me ha acompañado toda la vida, de un poco de francés que di en el instituto (del que lo que mejor recuerdo son las cosas de comer), he estudiado varios años de alemán. Y me encanta cómo suena. No es como en las pelis de nazis, no son todo órdenes y puede ser muy tierno.
  7. Conocí a mi marido en clase de alemán, yo era la delegada y él mi subdelegado.
  8. Me gusta la ópera, la zarzuela, el ballet moderno o ir a un concierto de música clásica.
  9. Soy bastante tímida, pero muy capaz de salir a un escenario si tengo bien ensayado el espectáculo. 
  10. Me gusta bailar, pero no tengo mucho ritmo.
  11. Prefiero una buena ducha a un baño.
  12. Me gusta nadar en la piscina en verano, pero detesto estar quieta al sol.
  13. Prefiero el frío al calor, el otoño y el invierno siempre me han parecido más interesantes.
  14. Cuando me pongo a escribir me enrollo como las persianas.
  15. Me encanta twitter, me gusta más que facebook y sin duda mucho más que la redes sociales basadas en imagen como instagram.
  16. Si no fuera porque mi marido me filtra los memes, hace tiempo que estaría perdida en las redes.
  17. No puedo con los audios de whatsup, no los escucho nunca.
  18. Me fastidia bastante que me envíen vídeos, sobre todo de pastelazos con flores y corazoncitos.
  19. Me gusta leer, pero no me da tiempo últimamente.
  20. Uno de mis géneros favoritos es el terror, pero sin gore. Me encanta Stephen King.
  21. Me gusta el cine clásico, no le hago ascos al blanco y negro. 
  22. Tengo muy mala memoria para los finales de las películas (por suerte para mi) y en especial para los nombres de los actores.
  23. Mi casa está hasta arriba de manga.
  24. Me gusta el anime y sus bandas sonoras.
  25. Me gustaría tener más paredes para cubrir de estanterías, una buena biblioteca, ¡aunque no tenga catálogo! Cualquier día me abro una sucursal de la biblioteca personal en casa de mis padres.
  26. Me gusta el humor negro. Creo que es una manera necesaria de dar salida a temores y frustración.
  27. Me gusta mucho comer, me recreo oliendo y disfruto degustando. Hasta el punto de que compartiendo mesa con algunas compañeras de trabajo, sobre todo mayores que yo, me han dicho que "da gusto verme comer". 
  28. Me atrevo con platos de todo tipo: fui capaz de probar los saltamontes caramelizados, pero ni de broma una cosa tradicional japonesa que tenía aspecto de moco y olía a podrido.
  29. Me mola cocinar, pero no limpiar, de modo que no hago frituras ni de broma.
  30. No me gusta el chocolate, si acaso negro o a la taza, hasta que se acaban los churros. 
  31. Creo que la gente con fijación con el chocolate se pierde muchísimos otros sabores.
  32. Me pone frenética que el suelo tenga migajas.
  33. Me gustan las series, sobre todo las de intriga, crímenes y ciencia ficción.
  34. Cuando los pies se me quedan fríos, hasta me duelen.
  35. Mi mejor amiga murió hace años en un accidente de tráfico, no he dejado de echarla de menos en multitud de ocasiones. Desde entonces soy consciente de que la vida son dos días.
  36. Creo que me gestiono fatal el tiempo y no me cunde para nada como a otra gente.
  37. Me despisto fácilmente.
  38. Me encantan los animales, todos. Hasta los insectos me parecen chulos.
  39. Soy bastante política,  no creo en la gente que dice que no le gusta la política porque todo en muestra vida está regido por ella. Es imposible ser indiferente.
  40. Estoy comprometida socialmente, pero no hasta el punto de meterme en fregaos.
  41. Tengo conciencia de clase baja. No creo en la mal llamada "clase media".
  42. Detesto el racismo y a los racistas.
  43. Considero que se debe aprender de todas las culturas para enriquecerse personalmente y como ciudadano.
  44. Soy muy pasota. Paso mucho de todo y creo que es una buena estrategia para no estresarse demasiado por el ritmo de vida actual.
  45. Olvido rápidamente los cotilleos.
  46. Prefiero llevarme bien con la gente y olvidar rencores. Pero a veces "insisten" y no me dejan. 
  47. No me gusta que la gente, especialmente desconocidos, no respeten mi espacio personal.
  48. Tengo el tono de voz bastante alto (y voz de pito), algunos dicen que estoy "hueca", pero es que mi madre siempre ha estado como una tapia y hemos sido todos muy gritones en casa.
  49. Soy esa que se integra mejor con los críos que con los adultos y termina en el suelo haciendo la croqueta con ellos y jugando.
  50. Considero que soy de esas personas que hay que tomarse un tiempo para conocer mejor, porque a primera vista parezco bastante seca y borde.


Gracias al grupillo de madres de guasap, que hablan por los codos y se me acumulan los mensajes y la tarea de leer sus frecuentes entradas y hacerles rt. Me lo estoy pasando en grande con vosotras.

miércoles, 7 de febrero de 2018

#MaternityTag o 22 preguntas para mamás blogueras


22 preguntas para Mamás Blogueras


Según he leído #Maternitytag se trata de una iniciativa de Una Mamá Marciana, está organizada por Locas Madres Murcianas y difundido en algún momento por Madresfera. Me pareció interesante y me apunté la tarea para cuando sacara un rato, porque leí los post de Mamá Tribu y alguna más y ¡me animé yo también! Para dejarme conocer un poquito, venga.

Vamos allá.

Diez días antes de dar a luz, por obligación, en el momento en que mucha gente se enteró de mi estado... Sobre un escenario, bailando una tabla de danza del vientre con mis compañeras de Al Firdaus. Entrando por todo lo alto en el mundo maternal.



1. ¿TARDASTE MUCHO EN QUEDARTE EMBARAZADA?

Pues la primera vez unos cuantos meses, unos ocho. Con mi edad temía yo que más de seis podía significar un problema y que me iba a quedar a verlas venir, pero al final ¡funcionó! La segunda vez fue casi de casualidad, buscando sin buscar en menos de un mes. La tercera en un par de meses estaba hecho el encargo, ¡visto y no visto!

2. ¿CÓMO TE ENTERASTE DE QUE HABÍAIS “DADO EN EL CLAVO”?

Siempre he sido regular, así que viendo que se retrasaba... esperar un poco, confirmar con un test y listos. No suelo tener mucho más síntomás aparte de sueño.

3. ¿LO COMUNICASTE EN TU ENTORNO DE ALGUNA FORMA ESPECIAL?

Esperamos a tener confirmación de que estaba bien y lo dijimos a hermanas y padres. No dimos mucho bombo ni nos hicimos fotos "cuquis" anunciando. Somos así de sobrios. Hubo gente, incluso de la familia, que se enteró 10 días antes de que naciera la criatura, a través de las fotos que subió a facebook una compañera de baile durante un festival.

4. ¿LEÍSTE ALGÚN BLOG/LIBRO/WEB DURANTE EL EMBARAZO QUE TE AYUDARA A DOCUMENTARTE?

El librillo que me dio la matrona, también el famoso "Qué esperar cuando se está esperando" de la biblioteca (una edición bastante terrible), un vistazo a otros líbros sobre el tema en la biblioteca y, sobre todo, empecé a seguir en twitter blogs maternales. Me sirvió, más que para saber sobre el embarazo, que prefería preguntar a la matrona en las visitas, para ir cogiendo ideas de las experiencias de otras madres.

5. ¿QUERÍAS NIÑO O NIÑA?

Pues al principio me hacía ilusión que fuera niño, porque en mi casa somos todo chicas. Pero ahora mismo con que esté sano me sobra y me basta.

6. ¿QUÉ FUE LO QUE MÁS TE GUSTÓ DE ESTAR EMBARAZADA? ¿Y LO QUE MENOS?

Me gustó sentir el movimiento dentro, es muy curioso, casi perturbador. No me gustó nada el dolorcillo de caderas al dormir, el rollo de tener que estar con un cojín entre las piernas para estar medio cómoda.

7. ¿TUVISTE ANTOJOS RAROS?

Para nada.

8. ¿TE DIO POR COMER ALGO EN EXCESO?

Me lo curré para comer sano, más verde. Pero en exceso no me apetecía nada en especial. Quizá esta vez tengo más gana de dulce.

9. ¿LE COGISTE MANÍA/ASCO/A ALGUIEN/ALGO DURANTE EL EMBARAZO?

A los pepinillos resalados. Luego me quité la sal y desde entonces no puedo con ellos.
 
10. ¿TENÍAS CLARO EL NOMBRE QUE IBAS A PONERLE?

¡No! Creo que no hay nada más difícil que ponerle nombre a una personita, le acompañará toda su vida. Tenía muchos requisitos y reconozco que me salté dos al final: el de la "rima fácil" y el de la frecuencia, pero bueno... Creo que elegimos bien.

11. ¿PARTO NATURAL O CESÁREA?

Natural e inducido. Breve pero muy intenso. Tengo curiosidad por saber cómo es un parto sin que te enchufen oxitocina artificial a cholón.

12. ¿QUÉ FUE LO PEOR DE TU POSTPARTO?

Los 21 días yendo y viniendo a neonatos, la maldita máquina sacaleches a todas horas. Qué manera más frustrante de sufrir y perder tiempo. La frustración de ver que no se engancha y que por mucho que exprimía y estimulaba nunca salía suficiente.

13. ¿LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA, MIXTA O ARTIFICIAL?

Mixta al principio, cuestión de superviviencia. Finalmente, aceptar la artificial. Para otra vez no pienso perder mi valioso tiempo de descanso sufriendo con el sacaleches inútilmente. Si veo que no funciona, biberón sin pudor y aquí paz y después gloria.

14. ¿CUNA O COLECHO?

Cunita y colecho "de supervivencia" para poder dormir un poco más todos.

15. ¿CUÁL ES TU MOMENTO PREFERIDO DEL DÍA AHORA QUE ERES MADRE?

Ver comer y sonreír a mi morena.

16. ¿QUÉ COSAS COMPRASTE/TE REGALARON QUE AL FINAL NO USASTE?

El "termopapillas". Me dejaron uno, me regalaron otro... y ni los desempaqueté. De hecho el que me regalaron se lo reboté a mi cuñada porque ella sí lo iba a usar. Yo tenía tiempo, valor y paciencia para hacer BLW y me encantó. Tampoco estoy a favor de las cremitas y jabones de regalo, porque luego resulta que a la criatura le sale dermatitis atópica y las cremitas y jaboncitos para ti.

17. ¿QUÉ DIJISTE QUE NO HARÍAS CUANDO FUERAS MADRE Y HAS ACABADO HACIÉNDO?

Pues creo que no me he desdicho aún de nada... porque lo primero que me dije "esto se trata de improvisar y probar a ver qué va mejor" y en esas estamos. Sin más libros de "instrucciones" que los que vienen de serie con todos los niños.

18. ¿QUÉ ES LO QUE MÁS ECHAS DE MENOS DE TU ÉPOCA SIN HIJOS?

Quizá tiempo para leer y enredar con el ordenador. Si no me filtran los memes, a veces ni me entero.

19. ¿QUÉ NO REPETIRÍAS SI TUVIERAS OTRO HIJO?

El mal rato sufrido con la lactancia, la sensación de culpabilidad por no llegar. La experiencia me ha hecho más fuerte, ahora tengo más seguridad, apoyo y una lengua como un látigo. La lengua suficiente para decirle a mi matrona que, si bien no todos los embarazos son iguales, tampoco todas las vacas son lecheras.

20. ¿QUÉ CREES QUE ES LO MÁS DIFÍCIL HOY EN DÍA DE SER MADRE?


Lo más difícil es aprender a tener filtro. A ponerse una coraza ante comentarios hirientes, frente al qué dirán y los ataques gratuitos de los fanáticos. Pasar olímpicamente de los prejuicios para hacer lo que realmente nos interesa. Hay mucha gente dogmática en el mundo de la maternidad que es incapaz de aceptar una realidad diferente a la suya, cuando en el mundo real y tal como dijo un amigo hace poco "Muy mal lo tienes que hacer para hacerlo realmente mal". Al final los niños se crían y salen adelante, lo difícil es educarlos para ser personas.

21. GUARDERÍA, ¿SÍ O NO?

Lo que le convenga a cada uno según sus posibilidades. A mi no me compensa porque mi trabajo es una mierda y se me va "lo comido por lo servido". Para pagar más de lo que voy a ganar, casi que me quedo criando yo a mi prole sin el estrés de tener que llegar a recogerlos, esquivando los virus sus primeros años de vida, pasando malos ratos porque están pachuchos y encima en el trabajo no te dan tregua...

Me parece cruel tener que estar conciliando a duras penas para mantener un trabajo, pero si no queda más remedio entiendo que haya que recurrir a guarderías (ojalá plazas para todos en las públicas). Eso sí, creo que muchos centros de trabajo deberían poner facilidades en la empresa para los críos de sus trabajadores o en su defecto que facilitaran jornadas con las que conciliar una vida, no sólo para los padres, también para los que algún día querrán serlo o simplemente para que la gente pueda tener una vida. La que sea. Ya está bien de presentismo laboral y de calentar sillas.

22. Y LA ÚLTIMA, ¿REPETIRÍAS?

Recuerdo que la dra. de nefrología me buscó en neonatos (donde pasaba las horas mis primeros días de madre) y me preguntó exactamente eso y la respuesta fue automática: Sí. Por cierto, estoy en ello, pero con esta se cierra la fábrica.




Ahora, en teoría, tendría que nominar a dos blogueras, como por ejemplo a @mama_pinguino que dijo que lo tenía pendiente (un empujoncito) y a @liditaswan que intuyo que no le va a costar mucho contarnos 22 cositas más ;-* 

Yo me he lanzado sin que me llamen, soy así de fresca.

Si os animais, responded vosotras también el MaternityTag.



sábado, 25 de marzo de 2017

Sachertorte o tarta Sacher

Hace mucho tiempo que hice esta traducción, para hacer la "chocolatástica" tarta Sacher durante unas jornadas culturales de la Escuela Oficial de Idiomas de Sanse, ¡que se note que de hablar alemán se puede sacar algo más que entender las películas de nazis!  También cocinan y tienen muy buena música y series interesantes que llevan emitiendo toda la vida, como Tatort (qué alegrón cuando vi que la iban a emitir en La 2)


En fin, este año y para celebrar el primer cumpleaños de nuestra pequeña, decidí volver a hacerla después de mucho tiempo. Quedó estupenda y pudimos compartirla con nuestra gente.



Unas pequeñas manos impacientes, unos ojos alucinados con el brillo de la vela, una tarta que... no catarás aún, canijilla.




Como estamos en este mundo para compartir, quiero dejar aquí la receta para que mis colegas "mamás del barrio" aprovechen y la hagan, ya que pudieron probar un poco y parece que gustó. Claro, a una le preguntan "¿cómo la hiciste?" Y no se puede resistir a comentar toda la historia y, a partir de ahora, será más fácil pasar el enlace.


Quizá al leerla penséis "qué ida de cabeza esta manera de escribir", pero es que la traducción era así de descriptiva en alemán.


Ingredientes


Para una Tarta Sacher, para un molde de 22-24 cm de diámetro.




140 g Mantequilla a temperatura ambiente.

110 g Azúcar en polvo

Aroma de vainilla ("media vaina rallada", ni que fueran gratis)

6 Yemas de huevo

6 Claras de huevo

130 g Chocolate para cocinar (el de hacer a la taza, vaya)

110 g Azúcar cristal (el normal blanquilla de toda la vida)

140 g Harina, tamizada.

ca. 200 g Mermelada de albaricoque

Mantequilla y harina para el molde

Nata montada como acompañamiento (opcional)



Ingredientes para la cobertura-glaseado de la tarta.

200 g Azúcar cristal

125 ml Agua

150 g Chocolate






Elaboración de la tarta




En un cuenco grande mezclar la mantequilla con el azúcar en polvo y la vainilla hasta que quede como una crema. Añadir una a una cada yema de huevo y mezclar hasta obtener una masa espumosa. Derretir el chcolate al baño maría y mezclar. Batir las claras a punto de nieve, incorporar "deslizando" el azúcar cristal y continual batiendo, hasta que la "nieve" esté tiesecilla y brillante. "Amontonar" las claras con la masa de las yemas, tamizar la harina sobre ello y con una cuchara de cocina mezclarlo todo cuidadosamente.



Vestir la base del molde con papel de hornear y untar con mantequilla y harina el anillo del molde. Llenarlo de masa, alisar y meter en el horno precalentado a 170 º C durante 55-60 minutos (una hora no se la quita nadie). Tras los primero 10-15 minutos abrir la puerta del horno el ancho de un dedo, después cerrar.  ""El bizcocho está correctamente cocido cuando una suave y ligera huella le responde""  --yo tampoco entiendo esto, imagino que está cocido, pero tierno, no se hunde el dedo en la masa, vaya-- 


Dejar enfriar el bizcocho con su molde sobre una rejilla unos 20 minutos, retirar el papel, voltear el molde y dejar que termine de enfriar en el molde por completo, para alisar las irregularidades de la superficie. Desmoldar y con un cuchillo afilado, cortar horizontalmente por la mitad. Calentar ligeramente la mermelada, cubrir ambos bizcochos con la mermelada y alisarla. Yo aquí echo mermelada en dos ocasiones, una segunda cuando se enfría y cala la primera capa. Después poner una mitad sobre la otra. En ocasiones rebosa mermelada y se queda pegada y seca al plato.



Para la cobertura, cocer hasta hervir 5-6 minutos el agua con el azúcar, después dejar enfriar lentamente. Derretir el chocolate al baño maría y mezclar poco a poco con el sirope, hasta que quede una cobertura brillate y espesa-consistente.



Cuando la cobertura esté de una vez "a la temperatura de los labios", o sea en un único baño de azúcar, verter sobre la tarta y con las menos marcas posibles extender con una paleta sobre y alrededor. Dejar secar una hora, hasta que la cobertura esté solidificada. Cortar en porciones y servir con nata montada.





Tiempo de horneado: 55-60 minutos.
Temperatura del horno: 170 º C



Recomendaciones de guarnición: Por norma general la tarta Sacher no se decora, sólo en la casa Sacher se le acompaña del "Sello de la tarta" (una chocolatina plana y redondita con el relieve de la inicial del hotel)


Consejo para su Sachertorte: Para alcanzar la consistencia correcta del glaseado, deje gotear la cobertura sobre una cuchara de madera. Ésta debería entonces permanecer con una cobertura de unos 4 mm de grosor. Utilice la cobertura espesa, de modo que pueda usted diluir algunas gotas de azúcar en polvo a través (espolvorear con, supongo) (los terrones desaparecen con un poco de agua caliente en la cazuela). Tenga cuidado aquí de que la cobertura no esté muy caliente, de este modo permanecerá brillante y seca en cualquier caso.


¡Buen provecho!

martes, 7 de febrero de 2017

¡Al fin estoy en Madresfera!

Esto merece una entrada, y sacar tiempo para ella... también merece una entrada.

Hace tiempo que colaboro con Labores en Red y, mediante sus contactos, he acudido a varios eventos organizados por Madresfera.

Me encanta formar parte de algo grande como una comunidad de mamás y papás blogueros, que cada vez son más. De modo que me uní con mi propio blog a mediados de diciembre, justo antes de que hicieran cambios en los servidores... ¡y aquí estoy! Con mi logotipo madresférico ahí a un ladito, con una posición... bueno... ¡la 743! No me cabe duda de que por ahora soy de las últimas, y que vendrán muchos más detrás, así que ya me puedo poner las pilas publicando o quién sabe cuán lejos puedo llegar.

Ahí está, en un lateral, tan chulo.

Como no voy a copiar el icono, que para qué, os comparto ¿de nuevo? el precioso logo de la colaboración de Madresfera con Blogueras por la lactancia, que me encanta.

Así me siento, arropadita.


sábado, 3 de diciembre de 2016

Bizcocho en taza al microondas con papilla apto para BLW

Recientemente recibí un cargamento de papilla de 5 cereales para experimentar y promocionar, bajo el hashtag #VocesNestleBebe, las papillas de "la casa Nestlé", como diría mi padre.
 
La sorpresa fue mayúscula, ya que me apunto a muchos sorteos muy a la ligera, y ¡alguna vez hasta me tocan cositas! Acto seguido comencé a maquinar, ¿y qué hago yo con esto, si estoy haciendo BLW?
 
El BLW, baby led weaning, es la alimentación dirigida por el bebé, que se trata, en esencia, de que coma solito desde un principio, en trozos, pegotitos... por lo que las papillas pasan a la historia o bien se presentan de otra manera. Mi opción fue investigar un poco y comprobar que se puede sustituir la harina corriente de casi cualquier receta por los polvitos de papilla comercial y de este modo "enriquecemos" compotas, yogures, hacemos tortitas, galletas y bizcochitos como el de esta entrada.
 
En esta ocasión opté por adaptar el ya clásico bizcocho en taza al microondas, para hacer uno adaptado a mi pequeñaja. Un bizcocho, por otra parte, que está riquísimo y que podemos tomar también los adultos.
 
Mi taza de bizcocho, rico y esponjoso

 
Mi adaptación viene a ser la siguiente, que queda lista en dos minutos y medio en el microondas a máxima potencia. Yo hago la mezcla en una taza que previamente he untado hasta el borde con un poquito de aceite, para que no se peque mucho a las paredes.
 
  • Un huevo pequeño
  • Tres cucharadas de aceite (de girasol en mi caso, que no deja mucho sabor, pero puede ser de oliva)
  • Tres cucharadas de leche (mmm... no, no usé leche materna ni leche adaptada)
  • Tres cucharadas de papilla de 5 cereales.
  • Una cucharada de harina.
  • Una cucharadita de levadura en polvo
  • Cuatro dátiles hechos pasta (desmenuzados, picados, espachurrados...) para sustituir al azúcar.
 
Si eres adulto y te da lo mismo, puedes poner tus cuatro cucharadas de azúcar con total libertad. La verdad es que la papilla ya de por si es dulzona, de modo que tal vez incluso sea posible prescindir tanto de azúcar como de pasta de fruta.
 
Yo no lo he hecho, pero intuyo que esto mismo se podría hacer con papilla sin gluten (sólo con papilla, o con papilla y harina de arroz o maíz) de manera que quede apto para celíacos o para niños a los que no les hemos introducido el gluten.
 
Otra posibilidad es que no hayáis introducido el huevo, pero no hay problema: se puede sustituir por otras pocas cucharadas de leche.
 
 
 
Parte de un desayuno BLW, que no falte la frutilla cortada y su pedazo de bizcocho
 Reconozco que casi me gustó el bizcocho más a mi que a la peque, que estaba concentrada en su jugosa ciruela y en la mandarina. Pero, viendo el resultado, haré más veces este rico desayuno o merienda.

martes, 11 de octubre de 2016

Colaborando, creciendo y enriqueciendo

Hace tiempo que colaboro con el blog Labores en Red, escribiendo sobre cocina y recetas, enlazando ideas y, a veces, proporcionando algo de información añadida con toda mi buena voluntad. Todo comenzó gracias a Siona, a quien conozco a través de Madrid Knits!, donde también he colaborado redactando algunas crónicas tejedoras.

Banner actual de Labores en Red


¡Unas aficiones llevan a otras y eso nos enriquece!



Logo de Madrid Knits!

Para mi esta colaboración es un agradable ejercicio, una disciplina a seguir, un "trabajillo" para no sentir que he estado desempleada (que no parada) y un motivo para no oxidarme en el mundo de las redes sociales. Es algo que me gusta porque yo también aprendo cosas.

También he tenido oportunidad de descubrir de primera mano la cocina de Flandes o cómo funciona la industria de los turrones en España, así como conocer otros blogueros de la red en persona y online, como cuando colaboramos con Madresfera en la campaña #bloguerasporlalactancia dentro del equipo The Mamas Team, ¡hay mucha gente estupenda al otro lado de la pantalla!

Yo misma tenía curiosidad y he decidido hacer un recopilatorio de mis entradas. En muchas ocasiones yo también he vuelto a recurrir a ellas porque pensaba "Yo escribí sobre cómo guisar tal cosa que tenía una pinta estupenda, a ver si lo recupero y..."

Vaya sorpresa, no sé si me habré dejado alguna entrada colgada, pero cuento ya con ¡casi 50!


2209.- Taller de cocina con Iria Castro y Albal
2213.- Monstruosa cocina
2219.- ¿Y qué hago yo con tanta calabaza?
2237.- La cocina en Flandes
2232. - En busca de la Vitamina C
2243.- ¡A por los pavos!
2248.- Recetas para un mes de diciembre
2252.- Bebidas para el invierno y sus fiestas
2256.- Sorbetes y digestivos
2261.- Mundo viejuno por excelencia, ¡la cena de Nochevieja!
2264.- Recibiendo el año nuevo comiendo alrededor del mundo
2268.- Estar como para mojar pan
Y eso es todo por ahora, ¡espero poder seguir a este ritmo y un poco más!


jueves, 29 de septiembre de 2016

Vacunando a la Bella Durmiente

Cuando la peque crezca y quiera disfrazarse de princesa Disney, como todas la niñas, el suyo será el de Bella Durmiente, por razones obvias. Duerme como los gatitos, durante horas y horas.

Hoy la hemos llevado a vacunar. Sus primeras vacunas fueron bastante bien:

Con dos meses según recibió el pinchazo, quedó dormida en la sala de espera mientras yo charlaba con la mamá de uno de sus compañeros de neonatos. No llegó a tener fiebre, sólo dormía y dormía, plácidamente.

Las vacunas de los cuatro meses le hicieron reacción, ahí sí que tuvo su febrícula y estuvo bastante tontorrona. Nada que no soluciones un chorrillo de apiretal y a dormir toda la noche... otra vez a dormir.

A los seis meses las vacunas no le hicieron reacción alguna, estaba tan fresca y tan feliz. Ahí nos tuvo otra vez aislando sus "pastelitos" para no contaminarnos con el rotavirus y poco más que reseñar.

Ahora pasados los 7 meses, casi con ocho, ha recibido su vacuna más difícil de conseguir. La dichosa Bexero se ha hecho desear, porque queremos que las tenga todas. Para nosotros es importante que tenga toda la protección posible, porque lo que más miedo da de las vacunas es no tenerlas...  Y si no, que se lo digan a algunos mayores del pueblo, que pasaron la polio y llevan toda la vida cojitos, ¡y esos fueron los supervivientes!

Hay mucho moderno antivacunas y antiquímicos y antiradiación por el mundo, ahora está de moda, sólo les falta ponerse el sombrerito de papel albal. El rollo antiradiación me parece una chorrada, porque la más importante que recibimos es la del sol, y sin esa no estaríamos vivos. Lo de los químicos es para echar de comer aparte, gente que lo quiere todo supernatural, que no cae en la cuenta de que gracias a ciertos químicos ahora es más seguro comer que nunca en los siglos anteriores.

Pero a los antivacunas no los tolero. La libertad está bien, pero no comprenden que su libertad de no poner vacunas acaba cuando empieza la de los demás. Sobre todo cuando se cargan la inmunidad de grupo y hacen polvo a los más débiles, a los que no pueden recibir la vacuna por alergias de algún tipo, a los que no les ha dado tiempo a recibirla porque acaban de nacer, a los adultos que por lo que fuera nunca se inocularon y ¡oh, sorpresa! ¡adultos con paperas o varicela que se tiran meses de baja porque no es lo mismo pasarlas de niño que de adulto!

Hay una campaña de Médicos sin fronteras que dice tal cual, que lo que da más miedo de las vacunas es no tenerlas. Ellos están aún en sitios donde puedes morirte por cosas para la que existe un remedio. Deberíamos tenerles más presentes. Ojalá ningún crío o adulto se quedara sin sus vacunas, ni aquí, ni allá donde tanta falta hacen.

¡Ah! Por cierto... sí, la pequeña ha dado un berrido de sorpresa durante el pinchazo, ha llorado un momentín y enseguida se ha tranquilizado. Al terminar de poner el trocito de esparadrapo ya estaba sonriendo al enfermero en prácticas. Luego en la calle toda risitas y querer juguetear y...

Por supuesto, ahora mismo está dormida como un tronco. Esperemos que no le dé mucha fiebre, aunque más vale una mala noche hoy, que la posibilidad de tenerla muy pachucha más adelante.